Geografía de Ribadesella

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Teléfonos: Oficina de turismo

985 860 038

 

Datos básicos

Clasificación: Etnografía

Clase: Datos básicos

Tipo: Geografía

Comunidad autónoma: Principado de Asturias

Provincia: Asturias

Municipio: Ribadesella

Parroquia: Ribadesella

Entidad: Ribadesella

Comarca: Comarca del Oriente de Asturias

Zona: Oriente de Asturias

Situación: Costa de Asturias

Dirección: Ribadesella

Código postal: 33560

Cómo llegar: Geografía de Ribadesella

Dirección digital: 8CMPFW6R+RX

E-mail: Oficina de turismo

E-mail: Ayuntamiento de Ribadesella

Sobre Ribadesella: Situada en la costa oriental de Asturias, a los pies de los Picos de Europa, Ribadesella ofrece al visitante una amplia variedad de atractivos: paisaje, historia, cultura, naturaleza, fiestas, gastronomía… concentrados en un territorio recorrido por el río más famoso de Asturias, el Sella.

Tipo de turismo: accesible, activo, agroturismo, arqueológico, camping, carreras de montaña, costero, cultural, descanso, espacios protegidos, eventos, gastronómico, golf, lgtb, monumental, ornitológico, rural y sol y playa.

 

Geografía de Ribadesella

Nota: La foto que mostramos es sólo a efectos ilustrativos. Si observa algún error en el contenido, agradecemos use el formulario que hay a pie de página.

Descripción:

Situación: Zona oriental de Asturias.

Límites: Al norte, mar Cantábrico; al sur, concejos de Cangas de Onís y Parres; al este, concejo de Llanes, y al oeste, el de Caravia.

Extensión: 84,37 kilómetros cuadrados.

Capital: Ribadesella (villa).

Parroquias: Berbes, Collera, Junco (Xuncu), Leces (Lleces), Linares (Llinares), Moro (Moru), Ribadesella (Ribesella), Santianes y Ucio.

Partido judicial: Cangas de Onís.

Situación y límites

Ribadesella es un municipio situado en el norte de España y en la parte oriental de la comunidad autónoma de Asturias, tiene como límites: el mar Cantábrico, al norte; los concejos de Cangas de Onís y Parres, al sur; al este, el concejo de Llanes, y al oeste, el de Caravia, con el que forma un ámbito territorial diferenciado, el del bajo Sella.

Relieve

Es un territorio de unos 15 kilómetros de longitud por sólo 5 km de ancho, con 84,37 kilómetros cuadrados de superficie, constituido por una línea meridional de sierras, una fértil vega central bañada por el Sella y una norteña franja litoral. No obstante, se distinguen, fundamentalmente, dos unidades de relieve: la interior y la costera.

En la primera toman asiento, como prolongación de la cordillera Cántabro-Pirenaica, una serie de alineaciones montañosas de caliza y cuarcita que no sobrepasan los 900 m de altura y accidentan el borde sur del término municipal riosellano. Destacan la sierra de La Escapa, frontera natural con el concejo de Cangas de Onís, cuya altitud máxima, el Mofrechu, de 897 m, lo es también de Ribadesella; la sierra de Las Pandas (Les Pandes), separada de la anterior por el arroyo de Santianes, con el pico Jorao, de 753 m, como su mayor cota; la sierra de Las Coronas, que culmina en el Jabarico (465 m); la sierra de El Fito y su máxima elevación: la Cruz de Llames (598 m), y, por último, la reserva del Sueve, donde se alza la Gobia, con 538 m.

La marina o franja litoral, extendida entre el mar y las sierras interiores, se caracteriza por su estrechez y la moderación del relieve, «desarrollándose sobre calizas carboníferas, salvo una zona de Berbes que se asienta sobre cuarcita armoricana» (Juan José Pérez Valle). Es una costa de acantilado abrupto, excepción hecha de las 5 playas municipales. El arenal de Vega o de Berbes, con 1.600 m de longitud, más de 300 m de anchura y una superficie de 201.600 metros cuadrados, abierto entre la punta Arrobado y la punta de la Sierra, en la parte más occidental de este concejo, cerca del límite con la vecina Caravia y a escasos kilómetros de la localidad de Ribadesella, está incluido, conjuntamente con los roquedos cuarcíticos y las hoces de Entrepeñes, en la red regional de Espacios Naturales Protegidos con categoría de Monumento Natural por su alto interés botánico, a consecuencia de su variada flora dunar y, en particular, de su población de la planta conocida como mosquitas doradas, única en la región. Santa Marina, la playa de la villa de Ribadesella, de arena fina, tiene una longitud de 1.500 m, aproximadamente, y forma de concha. La pequeña cala de La Atalaya (100 m) se localiza al este de la capital riosellana, de cuyo puerto la separa el cerro de igual nombre. Le sigue Arra (450 m), compuesta por cantos rodados y arena; el núcleo rural más próximo a ella es Toriello, adscrito a la parroquia de Collera. Completa el apartado de playas la de Guadamía, en Cuerres, situada en la desembocadura del río del mismo nombre que actúa como frontera con Llanes; es una pequeña cala de arena fina, ubicada en un entrante de mar entre abruptos acantilados; un lugar paradisiaco, en suma. Sobre la misma costa, desde la playa de Vega hasta la ensenada de Arra, se pueden contemplar las paredes de arenisca del periodo jurásico que conservan abundantes restos fósiles de huellas de la fauna de entonces, los dinosaurios, pertenecientes al Jurásico Superior, que poblaron este lugar hace 150 millones de años. Se han encontrado pisadas de un tamaño comprendido entre los 15 y los 65 cm, correspondientes a dinosaurios bípedos y cuadrúpedos.

Ríos

Los principales cursos fluviales son, de occidente a oriente, el Cerracín, el arroyo del Acebo, el San Miguel, el salmonero Sella y el Aguadamía (Aguamía), así como algunos de sus afluentes. El arroyo del Acebo, que gana caudal con la aportación del arroyo del Castañar, desemboca en la playa de la Vega. El Guadamía marca frontera por el este con el término municipal de Llanes. Por su parte, el afamado río Sella, uno de los más importantes de la región, cuyo curso bajo se desarrolla en tierras de Ribadesella, atraviesa este concejo de norte a sur, dividiéndolo en dos partes desiguales: la oriental, que abarca la zona de la villa de Ribadesella, más las parroquias de Collera y Santianes, y la occidental, comprendiendo las de Linares, Moro, Ucio, Junco, Berbes y Leces. El Sella, que recibe las aguas de un río, el San Miguel, y de cuatro arroyos: Santianes, Llovio, Cueva y San Pedro, da lugar a amplias y feraces vegas, entre ellas Fríes, Junco, Omedina o Llovio (Lloviu); en su desembocadura origina un espléndido estuario o ría, de 3,5 km de longitud, donde invernan determinadas aves acuáticas.

Clima

El municipio de Ribadesella cuenta con uno de los regímenes climáticos más homogéneos de la región. Se caracteriza, fundamentalmente, por su benignidad, en virtud de la influencia marítima, y una elevada humedad, con el mínimo contraste hídrico estacional que se registra en Asturias (Arturo Colina). Se trata de un clima templado; la media térmica anual es de 16 _C, oscilando las temperaturas entre 0 ºC y los 28 ºC. Respecto a las precipitaciones, la media anual está en torno a los 1.300 litros por metro cuadrado; las lluvias caen más abundantemente entre octubre y mayo. La humedad media relativa es de un 78%. Dominan los vientos del norte y entre ellos los del nordeste.

Flora

La vegetación autóctona del concejo, entre la que sobresalían robles, castaños, abedules, etc., ha sufrido una grave merma en favor del eucalipto, masivamente plantado a partir de los años cincuenta, coincidiendo con el establecimiento de una papelera en la localidad cántabra de Torrelavega. Con todo, en la mancha forestal de Ribadesella, que acapara casi la mitad de su superficie, todavía quedan algunas asociaciones vegetales originales, localizadas en la mitad meridional del concejo. Por encima de los 400 m hacen acto de presencia los pastizales.

La zona más «humanizada», más «domesticada» por la acción del hombre es la rasa litoral, sobre todo en su productiva parte este, donde predominan las tierras de labor, las praderías y los árboles frutales. Hay encinas en los cuetos próximos al mar.

El componente botánico más destacado de la ría de Ribadesella son las espesas masas de carrizo que crecen sobre los depósitos sedimentarios.

Fauna

Las estribaciones montañosas del término municipal constituyen el hábitat natural de mamíferos como el jabalí, el zorro, el corzo o el gamo (presente en la sierra del Sueve con un rebaño de unas 400 cabezas) y, en menor medida, tejones, ginetas, gatos monteses, comadrejas, etc.

En la ría, el interés natural se centra en su fauna y especialmente en las comunidades de aves acuáticas. Las especies que más abundan son las gaviotas patiamarilla y reidora; les sigue en número el cormorán grande. Todos los inviernos acuden aquí la garza real y, desde 1993, es habitual la llegada del azulón, el ánsar común y la focha común. De tiempo en tiempo, entran la garza imperial y el martinete común. Algunas de ellas se sirven de este espacio en su emigración hacia el continente africano.

La gaviota argentea es un ave marina muy abundante por estos lares; hace sus nidos en los acantilados rocosos. El alcatraz se deja ver de agosto en adelante.

Población y poblamiento

El concejo riosellano se estructura en 9 parroquias o demarcaciones territoriales locales: Berbes, Collera, Junco (Xuncu), Leces (Lleces), Linares (Llinares), Moro (Moru), Ribadesella (Ribesella), Santianes y Ucio, siendo las más pobladas las dispuestas a lo largo de la franja costera.

Según la revisión censal de enero de 1998, la población total de este municipio era de 6.241 habitantes, 54 menos de los registrados en el último padrón de 1996. Su capital, que aloja a unos 3.263 habitantes, más de la mitad de los efectivos municipales y el doble de los que poseía cuando estrenó el siglo XX, es la mayor de las 37 entidades de población catalogadas en el más reciente nomenclátor (año 1996); le siguen a gran distancia Tereñes, San Pedro (San Pedru la Llama) y Collera, con 377, 241 y 236 hab., respectivamente.

Ribadesella, durante la primera mitad del siglo XIX, incrementó en un 25% su población pese a circunstancias tan adversas como la hambruna de 1804, los efectos de la guerra de la Independencia, con la invasión de las tropas francesas durante los años 1809 y 1811, la epidemia de cólera acaecida en 1855 o la emigración —una constante en el devenir histórico riosellano (J. J. Pérez Valle)—, que, a partir de 1830 y hacia América, se convirtió en masiva.

El máximo demográfico lo alcanza en 1920, con 9.173 habitantes y una densidad de 108,96 habitantes por kilómetro cuadrado, muy superior a la media regional de entonces. La pérdida de residentes se inicia en la segunda década de la actual centuria y se intensifica en la década de los sesenta (año 1960, 8.033 hab.; 1970, 7.225 hab.; 1981, 6.874 hab; 1991, 6.334 hab.); al mismo tiempo, se asiste a un proceso de concentración en la villa de Ribadesella.

El descenso de la natalidad y unos índices de envejecimiento y de edad media de la población superiores a los valores medios regionales son datos preocupantes.

Economía

A nivel estructural, la economía de Ribadesella, nombrado de manera oficial Municipio de Excelencia Turística en 1997, muestra una acusada dependencia del sector terciario, en concreto de las actividades de turismo, ocio y servicios (comercio, hostelería, etc.), responsables del 55% del empleo y de más de la mitad del producto interior bruto (PIB).

El sector secundario absorbe un 22,7% del empleo, destacando la construcción, muy distanciada de otros ramos: industrias de la madera, alimentación y bebidas...

El sector primario genera el 22,3% del empleo, monopolizado casi totalmente por las explotaciones agropecuarias, ya que la actividad pesquera (besugo, merluza, crustáceos, angulas) tiene escasa relevancia al dar trabajo únicamente a un 2% de la población.

BIBLIOGRAFIA

FERNANDO NANCLARES: «Ribadesella», en Gran Enciclopedia Asturiana, t. 17, Silverio Cañada (editor), Gijón, 1981.

JUAN JOSE PEREZ VALLE: «Ribadesella», en Asturias a través de sus concejos, pp. 706-713, Edit. Prensa Asturiana S.A., Oviedo, 1998.

: Diccionario Geográfico de Asturias (coautor), Ed. Prensa Asturiana, Oviedo, 2000.

RAFAEL PRENDES RODRIGUEZ-MARIBONA y C. U. A.: «Ribadesella», en Gran Enciclopedia Asturiana, t. 12, Silverio Cañada (editor), Gijón, 1970.

RAMON ALVARGONZALEZ RODRIGUEZ: «El Bajo Sella: Caravia y Ribadesella», en Geografía de Asturias, t. IV, Edit. Prensa Asturiana, S.A., Oviedo, 1992.

ROSALIA PEREZ SUAREZ: «Ribadesella», en Gran Enciclopedia Asturiana, t. 20 (apéndice 1981-1992), Gijón, 1996.

YOLANDA CERRA BADA, ARTURO COLINA VUELTA, YOLANDA VINIEGRA PACHECO y otros: Ribadesella, Caravia y Colunga, en colección «ASTURIAS concejo a concejo», Real Instituto de Estudios Asturianos (RIDEA), Oviedo, 1995.

VV. AA.: «Ribadesella», en Liño 4 (revista del Departamento de Arte de la Facultad de Geografía e Historia), Universidad de Oviedo, 1983.

Página web del Ayuntamiento de Ribadesella: http://ribadesella.co

Historia de Ribadesella

El asentamiento humano en territorio de Ribadesella es continuo desde los más remotos tiempos prehistóricos. Al hombre de entonces el marco geográfico riosellano le ofrecía ventajosas condiciones para el hábitat. La arqueóloga Yolanda Viniegra apunta a que ello fue posible gracias a la convergencia de varios factores. De un lado, la configuración topográfica, donde sobresale el ancho pasillo costero y el largo curso del río Sella rematado en su desembocadura por un amplio estuario. De otro, la pluralidad de cavernas y abrigos rocosos, que, nacidos de la acción de desgaste del agua sobre los vastos sectores calcáreos comarcales, acogieron a aquellos hombres, sometidos como estaban a la hostilidad de Würm, la última glaciación cuaternaria.

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